1 jun. 2005

JOSÉ GREGORIO EN BARCELONA

El año pasado, paseaba con mi novia por la Barceloneta, una noche de verano y aire de playa. Veníamos de ver una película sobre unos que se pierden en las montañas y pasan un frío horrible; quizá lo hicimos para matizar. La Barceloneta, como todos los paseos marítimos, es larguísima; también porque andábamos un poco perdidos, sin saber cómo orientarnos para subir por la Rambla hacia el camino de nuestro hotel. Nuestro deambular errático nos regaló una imagen inolvidable: ¡un José Gregorio Hernández vestido de blanco y con los ojos azules! Quizá es la representación "metafísica tipo conny méndez" del santo venezolano que al Vaticano no le da la gana de beatificar (a los devotos del doctor Hernández, ateos furibundos como yo, nos la refanfinfla lo que los señores de esa religión piensen: él hace milagros al estilo de Spinoza. Aunque me da un poco de penita por lo que podría sentir él, viendo que su religión amada lo ignora -¡y con el carácter que tenía!-).
Aquí está el hombre:









¡Vivan los andinos, no fuña!

3 comentarios:

Dog and Fox dijo...

EL CURA PUPAS.

pupa.
(De buba).
1. f. Erupción en los labios.
2. f. Postilla que queda cuando se seca un grano.
3. f. Lesión cutánea bien circunscrita, que puede ser de muy variado origen.
4. f. infant. Daño o dolor corporal.
5. f. Zool. crisálida.
hacer ~ a alguien.
1. fr. coloq. Darle que sentir, causarle daño.

querendon dijo...

En Tenerife hay un pequeño altar con José Gregorio y allí se desata lo que es su novela, la ficción con la que lo hemos rodeado. El altar dice: A José Gregorio Hernández, fundador de la Universidad Central de Venezuela.

Juan Carlos Chirinos dijo...

qué bueno eso de Tenerife, si es que José Gregorio es un mostro...