29 jul. 2006

Three monkeys

Lavapiés por dentro


Son los que aparecieron en una pared de mi barrio, Washfeet, y que nos topamos Fátima y yo esta mañana cuando íbamos tan tranquilos a tomar café y a leer inocentemente los periódicos de los sábados, llenos de reseñas de libros, huelgas abusadoras, chismes regios (¿no está demasiado flaca, huesuda y arrugada la todavía muy joven Leti?) y noticias [de] bombas: casa Gallardón a dos hombres que se aman en buena lid bajo los indiscriminados sopapos de correligionarios populares, religiosos curas y nada relegados socialistas, como Pedro Zerolo, que fue en su momento portada de la revista Zero [zapatero]. Los tres monos pintados en la pared, ¿serán quizá el aviso de que ha comenzado ya el fin del mundo? Otra opción es que se trate de los tres monos sabios de que habla la tradición japonesa, esa que tanto se cita hoy día, la del no oigo, no digo, no veo. O quizá sea una mezcla de varias tradiciones. Yo, por si acaso, miro bien por ahí, no vaya a estar merodeando el anyelinoyolí Brad Pitt o el siempre endurecido Bruce Willis. Porque ya se sabe, se comienza pintando monos en las paredes y se termina soltando un virus mortal en cualquier aeropuerto, por más que los científicos del futuro insistan en parar al loco que se empeña en acabar con la Humanidad (no, no son esos dos que se imaginan, no sean malpensados: uno anda con la chequera de Bolívar salvando al mundo de la fuerza del Imperio y el otro le lanza bombas a todos los raros, por si acaso un terrorista escondido por allí). Que no sé para qué ese genocida de los tres monos se aplica tanto en la labor, si la Humanidad no necesita ayuda para aniquilarse: se mata solita. Y si no, tiempo al tiempo.

28 jul. 2006

Los curas de Madrid, desobedientes civiles


Esto me indigna tanto, que copio completa la nota del Arzobispado de Madrid, especie de amenaza contra el alcalde Gallardón (PP), ese constructor desesperado, que mañana presidirá su primera boda entre homosexuales, cosa que entra dentro de sus obligaciones como Alcalde, tal como lo prescribe la ley. Espero que no se someta a esta re-edición de la Inquisición. Cómo me alegra que la jerarquía católica haya perdido el poder que detentó durante tantos siglos: ¡ya no nos pueden quemar por no pensar como ellos! ¡chincha rabiña!, como dicen los niños aquí (los adultos dicen ¡ah!, ¡te jodes!). Y, encima, llaman al incumplimiento de las leyes, y no sé yo ahora si eso está penado aquí en España.

¿Hasta cuándo estos dinosaurios van a pretender gobernar el mundo con sus ideas precámbricas (con perdón del Precámbrico) y su moral hipócrita, que rechaza por contranaturales a dos hombres que se aman, pero que defiende a los que violan jovencitos dentro de su cartel internacional?
A mí, que me borren de sus archivos, que no pienso seguir permitiendo que les den dinero en mi nombre. ¡Sinvergüenzas!

Nota del Arzobispado de Madrid sobre el acto legal de la unión de dos personas del mismo sexo presidido por el Alcalde de Madrid
Madrid, Infomadrid, 28/7/2006.- Ante la noticia ampliamente difundida por los medios de comunicación social de que el Excmo. Sr. Alcalde de Madrid presidirá próximamente el acto legal de la unión de dos personas del mismo sexo, el Arzobispado de Madrid se ve en la obligación de recordar a la opinión pública la doctrina de la Iglesia sobre esta materia, expuesta en repetidas ocasiones y recientemente confirmada por Benedicto XVI en el V Encuentro Mundial de las Familias, celebrado en Valencia, con el fin de evitar la confusión y el escándalo, especialmente de los católicos y entre otros ciudadanos de buena voluntad. 1) El matrimonio no puede ser contraído más que por personas de diverso sexo: una mujer y un varón. Benedicto XVI ha reiterado la enseñanza de la Iglesia que afirma el respeto a la maravillosa realidad del matrimonio indisoluble entre un hombre y una mujer, origen de la familia y ámbito donde el ser humano puede nacer con dignidad, crecer y desarrollarse de un modo integral. 2) La verdad sobre el matrimonio debe ser respetada y promovida por la legislación civil. No son aceptables, por tanto, ni las equiparaciones de las llamadas uniones homosexuales con el verdadero matrimonio, ni mucho menos una definición legal del mismo, como ocurre en la vigente legislación española, en la que deja de ser considerado jurídicamente como la unión del hombre y la mujer quedando así vaciado de su valor y de su contenido insustituible para el bien común. El bien común de todos exige como base ineludible el verdadero matrimonio y la familia. 3) Esta doctrina obliga a todos los fieles católicos, incluidos los políticos católicos según la responsabilidad que les es propia; éstos deben tener especialmente presente que todo reconocimiento legal teórico y práctico de las llamadas uniones homosexuales contribuye a ofuscar valores fundamentales que no sólo pertenecen a los creyentes, sino al patrimonio común de la Humanidad.

Ahí queda eso...

21 jul. 2006

23 toneladas











Bombas que ha lanzado el ejército de Israel sobre el Líbano.
Ayuda humanitaria que ha mandado Grecia al Líbano.
Y siempre tengo mi real y medio.
Qué vagabundería.

20 jul. 2006

El puto pañuelo


La verdad sea dicha: el ciudadano común no entiende los hilos que mueven la alta política, ni es capaz de analizar las consecuencias de los más mínimos actos. La Primera Guerra Mundial tuvo lugar como consecuencia de un asesinato, de un archiduquicidio, y la Segunda comenzó porque Hitler "montó" una invasión de soldados extranjeros con presos comunes alemanes disfrazados de soldados polacos. Los hechos en sí no son los móviles de las guerras, sino la señal de que se ha llegado a un punto de no retorno que implica una acción bélica más larga.
El secuestro de soldados israelíes por parte de Hezbolá ha desencadenado nueve días de violencia y ataques desproporcionados por parte del gobierno de Olmert (mueren niños de uno y otro lado; edificios son destruidos y la gente -el ciudadano común- sale pitando para salvar la vida: Maruja Torres ha ido contando el día a día de la guerra en Beirut). El secuestro es el acto que seguramente colma el vaso de la paciencia en el gobierno de Israel, pero no hay que ser demasiado francisfukuyama para darse cuenta de que la respuesta de Israel pone en escena el uso de una fuerza desproporcionada, sobre todo, porque los que pagan los crímenes de Hezbolá son los libaneses que, sin comerlo ni beberlo, ven cómo sus ciudades -Beirut la primera- son hechas añicos. Hay que ser muy fanático para no ver que Hezbolá se beneficia enormemente con todo esto; y también muy idiota para no entender que el gobierno de Israel hace lo que puede para ganarse el rechazo de todo el mundo -menos del gobierno estadounidense, of course.
Yo no voy a decir quién lleva razón (¿hay razón en una guerra?), yo no soy analista político, y mucho menos, especialista en eso que los europeos llaman con soberbia Oriente Medio (¿Medio con respecto a cuáles extremos?): soy un ciudadano común más, de esos que se tragan las bombas y los atentados terroristas mientras sus gobernantes están tan sabrosamente en sus despachos, calientitos tras la seguridad de sus coches blindados y guardaespaldas ceñudos. Uno sólo usa el metro y la calle abierta a cualquier misil, a cualquier resentido atiborrado de explosivos.
Ayer R. Zapatero, creo que tan valientemente como Vargas Llosa, volvió a criticar la respuesta absurda del gobierno de Israel ante el secuestro de sus soldados: y se colocó en los hombros un pañuelo palestino. Mira tú qué gran pecado. El partido de la oposición, con los cancerberos de turno, Acebes, Zaplana y Rajoy (¿por qué todos nombramos a este de último siempre, si es el "líder"?), ha saltado a la yugular socialista acusándolo (¿cómo dicen en ABC?) de «antisemitismo e israelofobia». Estos tipos están majara. Ahora el sentido común se censura. A los ciudadanos nos molesta demasiado el continuo uso político de todo lo que ocurre. Parece ser que, cuando quieren o les conviene, los políticos (esa plaga, más perniciosa que los abogados que tanto odiaba Tomás Moro) son el estorbo de la vida tranquila. El asunto es que a los niños muertos ayer en Nazareth, en Beirut, en Gaza, ya les sabe a excremento las condenas de la ONU, el apoyo incondicional al gobierno de Israel del congreso estadounidense, las alharacas del PP, y los gestos inconcientes (o premeditados) de Zapatero. Es que muerto es muy jodido dar alguna opinión.
Lo peor de todo es que puedo terminar este post diciendo: Y todo este peo por un puto pañuelo.

19 jul. 2006

Tiempo de valientes



El viernes fuimos Fátima y yo al cine y ¡por fin! vimos una película buena, es decir, una película que nos encantó: Tiempo de valientes (2005), de Damián Szifron (1975), director argentino como su nombre lo indica. Con Diego Peretti (1963), como el psicólogo, y Luis Luque (1956), como el policía, Szifron crea una pareja que no hace más que reeditar el arquetipo de sustitución de personalidad que inventara Cervantes para Don Quijote y Sancho, pero en plan psicoanálisis freudiano, tan querido en el país austral. Y todo se habría convertido en un tostón insufrible si no hubiera sido por la fabulosa inyección de humor ácido y de Buenos Aires underground. A juzgar por la crítica en cinesargentinos.com la película fue muy bien recibida en su país, y espero que aquí en España también. Lo mejor que he leído de ella lo dice un tal Chandler: "Es fácil, en Tiempo de valientes, el policía tiene cara de policía, el ladrón tiene cara de ladrón, el malo tiene cara de malo, ¡y la comisaría parece una comisaría!" ¿Qué más se le puede pedir a una película? Yo, por mi parte, se lo agradezco en el alma. Porque tenía ya tiempo que no veía algo que me alegrara de gastar los 6,50 € que cuesta aquí la gracia (cuidado, no se sabe hasta cuándo, porque esta gente de los cines españoles le sube el precio a las entradas sin avisar, by the face. Pero no pasa nada: yo estoy guardando los boletos como prueba, para cuando le suban diez céntimos más. A ver si vuelven a decirme "es que hace más de un año que no subimos el precio", como si eso fuera suficiente excusa para ir encareciéndolo sin avisar y sin consultar con nadie. Ojalá lo hagan, estoy rogando, para montar el chicken).
Tienen que verla. No me cansaré de subrayar la tronchante actuación de Peretti y Luque, quien por cierto, ganó Biznaga de plata al mejor actor latinoamericano en el Festival de Málaga del año pasado. Por su parte, Peretti obtuvo este año el premio al mejor actor del Festival Internacional de Cinema de Comedia de Peñíscola, y el director, allí, se llevó dos premios, mejor película y mejor director. No he visto más trabajos de este director; si son como este, espero encontrarlos en el vidoeclub culto que tenemos cerca de la casa. Hartito estoy de cine malo. Desde Syriana (2005) y Good Night, and Good Luck (2005), todo era un yermo. Es que el gran George es demasiado.
Total, que Tiempo de valientes es de esas películas divertidas e ingeniosas, con un guión poderoso y a la vez sencillo que te hace pensar en cuanto la ves: esto lo van a comprar en Hollywood para hacerlo edulcorado con Tom Hanks, Robin Williams y Meg Ryan. Tutatis no lo permita.

Poco a poco, sin empujar


Éste tío es lo máximo: no se mete en el gobierno hasta que no vea que la vaina está bien amarrada: no sabe nada, el loquero ni nada. Se lo van a llevar los bachacos. Lo va a atropellar un carrito de helados. Se lo va a llevar por delante una silla de ruedas. El tonto del pueblo, pues.
Si quieren comprobarlo, lean y, si les apetece, después oigan el cinismo de éste que una vez nos llamó la generación boba y ya sé por qué. El vivo y tal Si este es el listo, cómo será entonces el bobo. Una pena que tenga mi apellido. Qué mal lo lleva.
AP: ¿Por qué Chirinos no está metido en el gobierno?

EC: Porque no veo perfil claro todavía, no lo veo definido en lo absoluto y mi experiencia política como candidato presidencial me ha permitido conocer la poca ética, la poca seriedad profesional que tienen una buena proporción de los políticos de izquierda y de derecha, en el país.

AP: Entonces ¿si nos sinceramos, Chirinos puede que se incorpore en una radicalización del proceso?

EC: En una etapa mucho más avanzada con una definición comunitaria mucho mayor.



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17 jul. 2006

guerra de dogmas


Juan Manuel De Prada, Educación para la esclavitud, en ABC, 17 de julio de 2006.


El problema es que De Prada parte de supuesto de que la moral que los padres quieren, legítimamente, transmitir a sus hijos es única, inamovible y universal. Bajo ese supuesto, la Humanidad no habría avanzado nada, y conquistas como el divorcio, el trabajo de 8 horas y la prohibición de que los niños trabajen (y tantas cosas más) seguirían firmemente exiliadas de nuestras sociedades con el único argumento de que son las legítimas costumbres de mis padres. Esta postura tan reaccionaria parece el reverso antinómico de la moneda revolucionaria que quiere aplicar en su país el Ministro de Educación de Venezuela, Aristóbulo Istúriz, parte de cuyas aterradoras concepciones consigné en un post anterior. Utilizar la educación para cambiar la cabeza de los ciudadanos: ¿no es lo que han hecho los manipuladores de gente toda la vida, los demófagos voraces, de la iglesia católica al soviet supremo, pasando por explosivos extremos como la secta guyanesa de Jim Jones y el fanatismo resentido de Osama ben Laden? ¿Hasta qué punto los ciudadanos no estanos ya programados para educar a nuestros sucesores de acuerdo a parámetros impuestos por otros? ¿Cuántos memes andan por ahí reviviendo en las cabezas contemporáneas? ¿Cómo utilizar la educación en beneficio de todos los que somos y todos los que serán?
Desde luego, no es la postura de De Prada la que más me seduce, sobre todo, porque se parece demasiado a la de la resentida revolución bolivariana; eso sí: con sotana, hostia consagrada, con la parefernalia lujosa y mitológica que sólo dan dos mil años de dictadura.
Pero manipuladora siempre.

16 jul. 2006

Fedosy, the winner

Amigos, este post para avisarles de lo que acabo de leer en la Caja virtual de Fedosy Santaella, hermano chang, biógrafo del duque rocanegras y ex compañero nuestro en la Escuela de Letras de la UCAB: ¡se llevó el premio de narrativa de la Bienal Pocaterra en Valencia!
Un notición que nos alegra a todos y que difundimos como debe ser.

12 jul. 2006

La escalera de Salamanca


El 29 de noviembre de 1314 entregaba su alma al cielo Felipe, IV de Francia y I de Navarra, conocido como El hermoso, antes de cumplirse un año de la ejecución de Jacobo de Molay, el Gran Maestre de los templarios, y para hacer realidad la maldición que éste les lanzara a él, al papa y a Guillermo de Nogaret mientras el fuego de la hoguera lo consumía, por maluco y hereje. Con la muerte de Felipe comenzaría un desastroso periodo de decadencia para la corona francesa: sus hijos eran demasiado lerdos o tarados como para mantener la fuerza de un reino que él levantó con mano de hierro y conciencia de bebé. El que quiera gozar un poco de esta historia de chismes y barbaridades, que no se pierda la serie de siete novelas de Maurice Druon, Los reyes malditos, que si bien no es una joya de la literatura universal, al menos ayuda a pasar los ratos de tedio con algo de morbo. Eso sí, las novelas son progresivamente peores, porque en las novelas finales el autor se quiso poner «culto» y se olvidó de que uno sólo quiere consumir los chismes de esta casta de reyes torpes y egoístas. Ante las groseras maldades de Roberto de Artois y las obesas pasiones de su odiada tía Mahaut, no hay opción para la literatura.
Entre las miserias de estos personajes acabó la Orden del Temple, esa que tantas historias ha levantado y que aún debe de esconder el Grial tan buscado por estos días y que de ninguna manera está en las obras de Leonardo. Felipe, necesitado de dinero, se confabuló con el papa vagabundo de turno para acusar a la orden de todo tipo de tropelías y pecados: no es que no tuvieran razón, lo que pasa es que tarde piaron. Si el Temple era una orden corrupta e enriquecida, lo sería desde muchos años antes de que al ávido rey de Francia se le ocurriera acusarlos de bichos amorales y besaculos. Una nocturna operación policial, precisas como pocas en la historia de Europa acabó, como una sarisa que atraviesa cinco hoplitas, con todos los miembros de la orden en Francia, y el rey se hizo rico de la noche a la mañana. Y de la noche a la mañana, también, desaparecieron trescientos años de caballería cruzada en la que, por cierto, el abuelo de Felipe, San Luis, participó espada en alto y piedad por dentro. Tal como apareció, se esfumó el espíritu los templarios. ¿Completamente?
De ninguna manera.

Un ejemplo de la influencia del espíritu caballeresco de superación y lucha de los templarios está aún grabado en piedra, en la piedra de la famosa escalera de la Universidad de Salamanca: desde el primer escalón, podemos presenciar, como si fuera un cómic renacentista, el ascenso del estudiante por el camino caballeresco de la sabiduría: abejas, toros, putas, caballos, flores, bebida, orgías, matemáticas; todo se confabula para que no logre el objetivo final, esto es, graduarse de estudiante perfecto. Esto es, ser metáfora de Cristo. Curiosamente, el último obstáculo a vencer antes de graduarse es el enfrentamiento contra las hordas de moros, esos otros caballeros que tan buena relación tuvieron con los templarios y que tan mal fueron tratados por los «francos». Al final, el premio al esfuerzo: la unión con Cristo, que es el primer y más sabio caballero-estudiante. Erwin Panofsky llama a este camino de perfeccionamiento la «vertical constructiva». Tal cual Perceval, el Hombre Araña, Marco o Luke Skywalker.
En siguiente comentario está resumido lo que las figuras en bajorrelieve significaron el la época en que se esculpieron: «El que los personajes sean caballeros es altamente significativo, en una ética en que la caballería y el espíritu caballeresco son el su­premo valor. Eran primordiales en la Corte de Borgoña, y, Carlos V, he­cho Caballero del Toisón antes de cumplir los dos años, en brazos de su aya, los mamó con la leche. Pero este mismo espíritu se respira en textos cumbres de la época: Erasmo de Rotterdam, cuyo pacifismo no puede ser puesto en duda, en su Enquiridión del caballero cristiano, título signi­ficativo, emplea constantemente metáforas militares y caballerescas. El simbolismo de la doma del caballo (...) aclara el valor moral del programa. Caballo y caballero forman una sola ima­gen en el ideal de caballería. El símbolo del toro alanceado, en clave moral, es evidentemente y una vez más, el triunfo sobre las pasiones; el toro, en lenguaje simbólico, es un doble del caballo, pero en su forma más primitiva y brutal, pues el caballo puede ser domado, el toro no. La cabalgata ascendente marca el triunfo del hom­bre que ha sabido doblegar sus pasiones y alcanzar un perfecto domi­nio de si mismo y de las fuerzas naturales. El triunfo militar aparente es la imagen del triunfo espiritual, tal como lo describe Erasmo en el Enquiridión. E1 símbolo del triunfo es la trompeta, que se encuentra en el dorso de la última pilastra, trompeta bíblica de los salmos, ángeles trompeteros del arte cristiano» [Paulette Gaubadan].
Al final, lo de siempre: el que quiera azul celeste, que le cueste. Nada se consigue sin esfuerzo y es lo que tratan de decirnos en su mudo lenguaje las figuritas de la escalera. Arriba del todo, por cierto, se encuentra la antigua Librería de la Universidad, que no es otra cosa que la Biblioteca antigua, donde se guardan unos magníficos «libros esféricos», los globos terráqueos.
La única pega que yo le veo es el tinte militar de la aventura, inevitable para la época pero prescindible en la nuestra. Ya basta de ponernos retos como si fuéramos caballeros en un torneo medieval (pues reto es «incitar una persona a otra a que luche o compita con ella») y volvamos al pensamiento y resolución de problemas (que no en balde proviene del griego problema, propuesta). Flaco favor a la paz hacen los sicólogos tratando de que el lenguaje común cambie el saludable problema por el engorroso y belicista reto.En fin. Que Venezuela debería de estar llena de escaleras como la de Salamanca, para que la pereza que nos abunda tenga un incómodo recordatorio, y antes de que el felipe-el-hermoso de turno nos dé caza en una sola noche (o en una sola noche electoral) para saciar su ambición. Y acabe así con el sueño de nuestras cruzadas llenándonos más de retos que de problemas.

11 jul. 2006

Ligeras, pero mortales

Uno de los editoriales de El País hoy:

Ligeras, pero mortales
Son pequeñas pero causan una destrucción masiva. Cada día mueren en conflictos y crímenes 1.000 personas por armas ligeras, de las que hay una por cada 10 habitantes en el mundo. Después de dos semanas, la ONU ha cerrado sin acuerdo una difícil conferencia con Estados, organizaciones internacionales y ONG, que pretendía revisar el plan aprobado en 2001 "para prevenir, combatir, y erradicar el comercio ilícito en armas pequeñas y ligeras en todos sus aspectos". Lo rimbombante del título contrasta con la nulidad de los resultados.
Los países europeos (que son grandes exportadores de armamento), España incluida, defendían la idea de establecer unos principios universales para regular el comercio legal de estas armas, frenar el ilícito y limpiar y destruir las armas que quedan abandonadas tras los conflictos pero de las que muchos señores de la guerra se aprovechan. No ha sido posible debido a múltiples intereses, algunos tan chocantes y coincidentes como los de Estados Unidos con Irán, Venezuela, Rusia y China. La ONU, pese a los 2.000 participantes en esta conferencia, ha vuelto a dar un espectáculo, no por esperado menos lamentable.
El general Kaláshnikov, inventor del fusil que lleva su nombre, el AK-47, arma más extendida en los conflictos del mundo y que en algunos lugares de África se puede encontrar por poco más de 10 euros, había pedido, arrepentido, un mayor control internacional sobre el arma que seguirá siendo la más usada en las zonas de conflicto del Tercer Mundo. El millón de firmas recogido en 150 países en contra de las armas no ha influido demasiado en los resultados de esta conferencia. Sobre la que, por cierto, difundió una carta la poderosa Asociación Nacional del Rifle de EE UU, acusando a este encuentro de querer desposeer a los americanos de sus armas. Era, evidentemente, una falsedad. Como recordó el secretario general de la ONU, Kofi Annan, el objetivo no era lograr una prohibición global sobre las armas ligeras o su comercio, sino renovar el plan de acción de 2001. Al menos, de aquel plan de acción salió un reforzamiento de las medidas legislativas en medio centenar de países para luchar contra el tráfico ilícito de estas armas, y se han suscrito dos convenios internacionales.
Es necesario perseverar. La presión combinada de ONG y Estados (en ese caso Canadá) creó una dinámica que llevó en 1997 al Tratado de prohibición total de las minas antipersonas (EE UU y muchos otros países no lo han suscrito). Con las armas pequeñas y ligeras es aún más difícil, pues hay grandes intereses por medio en un negocio de 4.000 millones de dólares al año, una cuarta parte del cual es ilícito. Pero cada pasito que se dé para reducir su tráfico y uso salvará alguna vida. Pero esta vez, no se ha dado ni un paso.
(El País, 11 de julio de 2006)

Zidane, Aragonés y la palabra dada


Zinedine Zidane es expulsado por el cabezazo a Materazzi, con toda razón, aunque no sabemos todavía qué le dijo el jugador italiano para que reaccionara así (unos dicen que "terrorista argelino"; otros, que "su hermana era una puta"). Le dieron, de todas formas, el título de mejor fotbolista del mundial; Luis Aragonés prometió dejar la selección española si no llegaban a semifinales: no llegaron, pero Aragonés no sólo sigue siendo entrenador de la selección, sino que cuando deje de serlo será director deportivo de la federación: un premio por faltar a su palabra.
Zidane pagará para siempre su malcriadez e incontinencia craneal, como se lo merece, aunque le hayan dado el título de mejor jugador; Aragonés y Materazzi sólo se burlaron de las palabras, así que no hay castigo para ellos. Total, para unas frases. Parece que las palabras para estos hombres no valen nada; cuando yo jugaba y mi entrenador era el entrañable Michel Alerte, mundialista haitiano y valerano al mismo tiempo, la palabra era lo que decidía si jugabas o no el domingo.
Porque el fútbol, también, era una manera de educarnos.
Y en este mundo, donde parece que la educación deja de tener valor (algunos la denostan con impunidad y aplausos), la palabra dada vale lo mismo que la mierda de mi gato.
Qué se le va a hacer.

9 jul. 2006

No estoy de acuerdo


Para mí, la selección de Francia merecía ganar. El equipo de Italia, mega chungo, hizo lo mismo en todo el mundial, escamoteó tiempo y energías, sin juego de verdad, y se llevó el gato al agua. El fútbol lo gana el que mete más goles, es verdad: pero eso no es todo el fútbol. También cuenta cómo llegas. Y este título lo recordaré siempre como el mundial de los escamoteadores. Y tampoco recibes la copa con un sombrerito ridículo en la cabeza, por el amor del dios redondo.
Me quedo con el gran y digno Zidane, grande entre grandes, y porque me da la gana. Esa expulsión no resta nada.

P4R!


Nosotros partimos de un elemento central: que todos los votos son de Chávez, y que el poder es del pueblo. La gente no votó por nosotros, la gente votó por lo que significa Chávez y su proyecto, votó por un proyecto donde el único rostro visible es el rostro del Presidente de la República y todos los demás no somos más que peones de ese gran plan.
Carlos Escarrá
Diputado a la Asamblea Nacional de Venezuela por el Estado Aragua
Declaraciones a El Nacional, 7 de julio de 2006 a propósito de la relegitimación de los cargos públicos del país. No more, no less.

7 jul. 2006

Reacción airada del candidato





Ciudadano
Presidente del Consejo Nacional de Votaciones Democráticas (CNVD)
Su Despacho.-
Estimado ciudadano presidente:

Pasando por encima del entusiasmo y cariño de los millones de ciudadanos que me mostraron su simpatía y, el domingo último, eligieron libremente la democracia votando por mi candidatura, otorgándome la victoria en las pasadas elecciones, como así lo ha hecho público la la Institución que usted con tanta donosura preside, me atrevo respetuosamente a escribirle, ya calmados los ánimos, para poner en sus manos mi siguiente humilde petición:
Como quiera que mi victoria, contundente y feliz, también lo ha sido por un margen mínimo de votos (57 votos por encima de mi competidor más cercano, en un universo de 70 millones, parece poco, pero así habla la democracia), mi agrupación política y yo mismo exigimos del organismo que usted dirige una respuesta transparente a las reclamaciones que ya se oyen: ¿he ganado yo, en realidad, o los enemigos de la legalidad han hecho de las suyas otra vez? ¿No es probable que alguno de los testigos electorales, afectos a mi candidatura, y quizá movidos por el amor a mi persona, hayan caído en la tentación de atribuirme sufragios que en realidad de verdad no pertenecen sino a mi derrotado contrincante? ¿No se conculcan los derechos de los ciudadanos cuando en apenas tres días se cuentan millones de papeletas que en la jornada siguiente desaparecen sin dejar rastro (y algunos argumentan que estos votos ya reposan en el fondo de nuestro patriótico océano, posibilidad que no descarto)?
La democracia y las leyes me impulsan a actuar como actúo; y siguiendo el ejemplo de Sócrates, prefiero tomar cicuta antes que tocar un ápice de poder en detrimento de las leyes, esas hijas de nuestro país tantas veces violadas y cuyas entrañas se ven desgarradas en la presente hora.
Oiga al pueblo, señor presidente, oiga a mis correligionarios, señor dirigente y, finalmente, óigame a mí: recuente los votos; porque, si hasta yo dudo de mi victoria, ¿qué pueden estar pensando en la sede del partido de la ahora oposición? Me niego a pasar por semejante vergüenza. Recuente los votos; se lo ordena el que casi es ya su comandante en jefe.
Esperando la mejor recepción a nuestra humilde petición, y deseando que el Altísimo guíe sus sabios pasos, quedo atento a los acontecimientos.
Cordialmente,

Su Presidente de la República (electo)

5 jul. 2006

África en Lavapiés

Lavapiés por dentro


Mi barrio está lleno de rincones que se me atraviesan diariamente, y hasta ahora no me había decidido a fotografiarlos, pero hoy vi esta selva detrás de una vitrina de los tantos mayoristas orientales que hay en la calle de la Magdalena, y no resistí la tentación de traer este trozo de Serengueti en pleno corazón de Madrid. Cebras y rinocerontes que se desplazan en grupo, por si acaso los leones y los chitas cazadores. Y todos de madera.

5 de julio


Según he leído en algún lugar que ya no recuerdo, celebramos la firma del Acta de la Independencia hoy cinco de julio porque, en su afán por imitar a Estados Unidos (o quizá porque era una fecha masónica importante), los señores que firmaban querían que coincidiera con el famoso indenpendence day (eran tiempos en que el país del norte era amigo y ejemplo a seguir), pero... el Acta no estuvo lista para ese día sino para el siguiente. Típica situación venezolana. Quizá el que tenía que traer el papel de la Guaira, feliz y sintiéndose liberado de fruncido ceño español, se metió una pea el 3 de julio y durmió la mona todo el día 4, o la tinta que se iba a usar estaba vencida y hubo que bajar en burro a por más en el puerto, o sencillamente la desidia que produce el calor de la tarde impidió a los firmantes salir de sus solariegas casas. Me imagino a Roscio y a Miranda esperando a los señoritos que con su rúbrica iban a certificar una independencia que duraría unos cuantos meses y a estos enviando a un negro de recados para decir que dejaran eso para mañana en la mañana, cuando hiciera menos calor. Que por un día más no se iba a perder nada.
Total, sólo se trataba de la independencia.

***
Si hubieran pensado así Will Smith y Jeff Goldblum, ahora estaríamos gobernados por unos bichos babosos y depredadores (¿no lo estamos?).

***
Esperemos por el Miranda de Rísquez. Y que sea lo que dios quiera.

3 jul. 2006

Lección demagógica (del nuevo) socialista, en un acto


Aviso (pernicioso o asustado) para navegantes: que se sepa que Sócrates ya advirtió que el conocimiento se lleva puesto, así que si alguien se atreve, como yo, a escuchar esta cantata retórica y demagógica que le hacen en aporrea.org a Luis Guillermo García, ex-rctv y actual Director de Comunicación e Información de la Asamblea Nacional, se arriesga a llevarse puesto un discurso tramposo y retórico y, en definitiva, perversamente totalitario. Esta entrevista se titula El periodismo no existe, dura una hora y es el ejemplo perfecto de cómo la realidad se interpreta desde posiciones profundamente reaccionarias disfrazadas de revolucionarias (quizá porque, al fin y al cabo, los extremos se tocan).
La decodificación tendenciosa de la vida.
El que la oiga, o lea su versión transcrita, que se cuide muy mucho de abrir bien las orejas del cerebro para no caer en el salmo responsorial, tal cual los periodistas (también es un decir) que se oyen detrás del entrevistado diciendo continuamente ajá, ajá, ajá, y como hace el feligrés que termina diciendo amén cada vez que habla el sacerdote en la misa.
Búsquenla y saboreen el regusto a Joseph Goebbels de sus palabras. Sólo les pido que abran bien las orejas y usen la pensadora mientras escuchan, o leen. Y que sepan que esto se está colando poco a poco entre las neuronas (que quedan) del país. Así que cuidadín...

Inconvenientes


El comandante Siro no dejaba en paz a sus subalternos; un día tras otro les gritaba, los zarandeaba y los trataba sin respeto alguno. Como era el jefe, nadie podía ni se atrevía a decirle nada. Ni siquiera Tomás, el más irritable de los reclutas. Tan delicado era, que cuando dormía nadie en el barracón se atrevía siquiera a levantarse para ir al baño, pues temían despertar al irritable Tomás, que no vacilaba en llevarse por delante a quienquiera que osara perturbar su descanso. Hasta que llegaba el comandante Siro con sus gritos y groserías. Tomás bajaba la cabeza y obedecía humildemente. Nadie entendía cómo podía arrastrarse tanto ante el comandante, cómo lograba controlar el mal carácter. ¿Tantos deseos tenía de ascender?
Hasta que Tomás se dio cuenta de lo que sus compañeros pensaban por la manera como lo miraban.
-Hay que ser piadosos con los inconvenientes del comandante -dijo de pronto una tarde-. Su problema es que le cortaron las bolas cuando estaba chiquito.

Luz de la calle...

...oscuridad de la casa, decía mi abuela, con esa sabiduría que sólo tienen las abuelas que nunca conociste. Desde afuera, tratamos de hacernos una composición de conjunto, y sólo podemos imaginarnos la cara que se le puede quedar a uno cuando sabe que el dinero que debería de servir para que en el hospital de tu ciudad por lo menos haya un baño donde mear mientras esperas para sacarte la sangre, será utilizado para resolver los problemas de otros, igual de necesitados que tú. Es como una mezcla de frustración, ira, egoísmo y sentimiento de culpa, pues no terminas de entender por qué para que en África, en el Bronx o en Bolivia dejen de comer mierda tienes que empezar a comerla tú. Quizá se deba a que alguien tiene que comérsela y los que deberían comérsela no saben, no contestan.
No me llamo a engaño; sé que pensando así me caerán como mínimo acusaciones de xenófobo, racista e insolidario; y en mi fuero más interno -quizá los años de juedocristianismo surten su efecto- una culpa se niega a desaparecer a pesar de las tres pastillas de culpín diarias. Y cuando se me pasa el ataque, pienso: ¡pero si yo no tengo nada contra la gente del Bronx, de Bolivia o de Mali; yo lo que quiero es que en mi país no haya gente en la miseria y que no tenga que pasar por el humillación de hacer cola en un hospital central como el de Valera!
La cosa es tan perversa que la chequera de Bolívar, que ya camina por cualquier continente, se ha encargado de construir un modelo de solidaridad como el refrán de mi abuela, pero modificada: luz de la calle, oscuridad para el que el no esté conmigo en mi casa.
Y los daños colaterales que se jodan.
Aquí en España nunca falta el ciudadano español de una sola ceja que en cuanto ve que sus derechos son conculcados de una u otra forma echa mano de lo más fácil: joputas moros, sudacas de mierda, rumanos ladrones, venís a mi país a robarnos el trabajo, el dinero y las mujeres. Y hace la transfererencia. Entonces mi culpita dice: ¡Pero si tú haces lo mismo! Y luego de bajar un momento la cabeza, avergonzado por sentir en mi frente una sola ceja, recapacito y me aseguro de que no se trata de desprecio por el otro, sino de simple sentido común.
El presidente de Perú dijo en estos días que Chávez no fue elegido presidente de Latinoamérica. Se equivoca. Él se ha elegido presidente de Latinoamérica y de lo que se le ponga por delante. Pero ahora está optando para hacendado de toda Venezuela. 100 millones de dólares diarios lo avalan.

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Hoy comencé un libro de Slavoj Zizek, Repetir Lenin, que quizá deba leer más de uno que sigue pensando que está revolución se está improvisando. Esta revolución no se está improvisando. Está clarita, tiene real y se está armando en el cerebro de los niños -por si acaso.

2 jul. 2006

Y así se defiende el Consejo Nacional Electoral...

Duda cartesiana


Hoy en El Nacional, Elías Eljuri, presidente del Instituto Nacional de Estadística de Venezuela, hace la siguiente reflexión cuando Genaro Mosquera le comenta algunos académicos aseguran que estos hallazgos [los errores en el registro electoral, como los votantes centenarios, 20 mil nacidos el mismo día en la misma ciudad o los bebés con derecho a votar] , pequeños en términos absolutos, son evidencia de una manipulación mucho mayor del Registro Electoral, de la que no se puede determinar su verdadera magnitud:
Eso es una ingenuidad. Pensar que se inscribió un montón de gente un mismo día para hacer trampa y dejar un rastro tan evidente, como si eso no pudiera evitarse, es ingenuo. Estos hallazgos son imputables a errores de transcripción, fallas de control, y deben ser corregidos. Lo que pasa es que detrás de estas denuncias hay personas que, escudadas en su condición académica, hablan como políticos. Muchos de los partidos que ahora critican al Registro Electoral, cuando estuvieron en el gobierno y dominaban el CNE, no hicieron esfuerzo alguno por depurar a los fallecidos.
Sin duda el Consejo Nacional Electoral (antes Consejo Supremo Electoral) nunca ha sido un ejemplo de transparencia y pulcritud, pero ese no es argumento que conteste a la siguiente duda cartesiana: ¿somos los venezolanos tan ingenuos como para creer en los voceros de la oposición que dicen que esos errores invalidan el registro? ¿O somos tan ingenuos que somos capaces de creerles a los portavoces del gobierno que aseguran que han hecho un gran esfuerzo por depurar el registro electoral en estos últimos tres años?

¿Qué clase de ingenuo quiere ser usted?

1 jul. 2006

Para que conste y no digan después


Esta imagen la tomé de mi computadora hoy, 1 de julio de 2006, y es de la página del Consejo Nacional Electoral, con la información electoral del escritor, político y poeta Jacinto Fombona Pachano, cédula de identidad ¡1765!, muerto en 1951 y miembro activo de la generación de 1928, como votante en el caserío La Yuca, en Barinas. O sea, ¿ves? Es una noticia que esta semana ha ocupado a los medios de comunicación como Tal Cual y El Nacional. Y quise comprobarla con mis propios ojos y dejar constancia en este blog, para que no se diga después y por si alguno de esos comeflores europeos que andan por allí alabando a este gobierno corrupto e ineficiente pasa por aquí, para que constaten que tienen toda la razón del mundo cuando cantan loas a la revolución bolivariana, pero de lejitos. Qué listo eres Saramago, qué sabio te ves, Ramonet. Con evidencias de este tipo, ¿cómo espera el gobierno que los venezolanos vayamos a votar confiados el 3 de diciembre? Aquí en España a esto se le llama tongo, nuestra vernácula trácala de toda la vida de god. ¿Es que a los candidatitos estos que pululan por ahí, Petkoff, Borges, Rosales y el chiripero de las primarias no se les revuelve nada por dentro, y se van a quedar sin hacer nada de nada? ¿Qué llevan en las venas? ¿Horchata? Por mi parte, prefiero que nos digan de una vez que estamos en una dictadura para saber a qué atenernos; y que no anden con estos remedos de democracia que, por supuestísimo, le van a dar al presidente no digo diez, veinte millones de votos. Y treinta, si la chequera de Bolívar sigue dando vueltecitas por Latinoamérica y el Bronx.
Si es que hasta los bebés votan en Venezuela...

¿Es que la OEA no va a decir nada?

multum legendum esse, non multa

HAY QUE LEER MUCHO, NO MUCHAS COSAS


Modigliani, Reclining nude


Adagio útil como pocos, sobre todo en esta época en la que se lee más, pero no hay mejores libros (esos están esperándonos pacientemente en las bibliotecas). Por mi parte, debo decir que este consejo, escrito en su novena carta (Epistulae VII, 9, 15) por Caius Plinius Caecilius Secundus (Como, 63-Bitinia, 113, aprox.), mejor conocido como Plinio, el Joven, lo escuché por vez primera a nuestro profesor de Gramática, Lingüística y Filosofía de la Naturaleza, Jesús Olza, jesuita, de los pocos sabios que en el mundo son y del que ya he hablado en otras ocasiones y en las que se me presenten.
Pero hay dos problemas. Primero, como se trata de una adicción, con la lectura ocurre como con las otras adicciones: si un alcohólico es capaz de envenenarse con querosén para saciar la ansiedad de su abstinencia, un cocainómano no le hace ascos al vidrio molido si se da la necesidad y un adicto a los opiáceos es capaz de fumarse una lumpia, un lector vicioso puede engullir cualquier libro, por más lleno de gamelote y banalidades que esté. Y esto es lo que embrutece. Segundo, el mismo problema que con la coca, el miche y el monte: se lleva puesto. Cuando uno lee algo, leído queda, y es imposible borrarlo de nuestra cabeza. Como un meme perverso se instala en alguna neurona, esperando su día.
El enfrentamiento con el libro es como el enfrentamiento con el toro (Jesulín Ubriquensis dixit): una experiencia solitaria en la que torero y lector -¡aja, libro, aja!- no saben nunca por dónde vendrán las cornadas.
Mi solución es cobarde y perezosa: regreso a los mismos libros, los mansos, que me han dado por igual placer y gozo.
Placer. Es lo único que le pido a un libro.
Porque el placer es la puerta del conocimiento profundo.

De aquí sale la famosa frase, pero sin traducción, porque no la encuentro:

Vale.