31 oct. 2006

231. 6.500.000.000.000,00 Bs. ó 2.385.551.892,889 €

[Petróleo en cifras]
Es lo que se gastará el gobierno venezolano en los aguinaldos del noviembre pre-electoral...
Estas son cifras que yo ya no entiendo, tantos ceros juntos producen vértigo; sólo recuerdo a Manuel Fraga regalando plata en Galicia para mantener las bocas calladas y los votos seguros.
Por la plata baila el perro. Guau.

29 oct. 2006

230. El niño malo homemade

Sumido en el ocio del domingo, jurungando los programas de mi computadora, pensando en las reacciones de mi post 228 y con ganas de contestarlas de una manera diferente (y un poco egótica, la verdad), me puse a reunir imágenes de la web para ponerlas bajo la protección de la voz divina de Milton Nascimento ("si Dios cantara tendría la voz de Milton", dice Caetano Veloso), autor del tema Vevecos, panelas e canelas, y me salió este pequeño videoclip, casero como el que más, mi propio booktrailer para El niño malo cuenta hasta cien y se retira (Caracas, Grupo Editorial Norma, 2005); y debo confesar que, aparte de habérmelo pasado pipa (id. est, de haber gozado un puyero) pensando en cómo llevar a movimientos las cosas que pasan en mi novela, me reafirmo en la idea de que los booktrailers van a dar mucho de que hablar dentro de poco y en nada será una de las maneras más efectivas para despertar los deseos en los (abundantes) humanos ciberadictos y lectores: la tiranía del cine y la imagen que aceptamos con dulce alegría. Uno de los comentarios de ese post 228 sugirió visitar ConocealAutor.com, cosa que hice de inmediato. Se trata de una variante autoral del booktrailer: los propios escritores hablan de sus libros y en un par de minutos nos hacen un resumen que puede resultar atractivo (o no, dependiendo de cuánto quiera la cámara a ese autor). Lamentablemente no hay un link en html para colocar esos videos aquí, pero sí les recomiendo que se den una vuelta por el (entrañable) comentario que Juan Carlos Méndez Guédez hace de su Una tarde con campanas, o por las (tronchantes) observaciones de Rafael Reig, o por los (sobrados de tablas) del mismísimo Paulo Coelho, nomorenoless.
Por lo pronto les dejo mi caserociosotrailer de El niño malo cuenta hasta cien y se retira, con la canción preciosa de Milton, que es la que va oyendo el protagonista de la novela, D.Jota (ese choro), mientras se acerca al pueblo que, inocente, no sabe lo que le espera.
Que lo disfruten, si cabe:

229. Iniciaciones, de Israel Centeno



Con mucha alegría me topé esta mañana, mientras libreriaba por la Casa del Libro con Fátima, con Iniciaciones, editado aquí en España por la editorial Periférica (pinchen la imagen de abajo para que lean la contraportada). Este es un libro que ya había leído en Venezuela y, con el regusto de volver a leer un texto seductor y que me evocaba no pocos buenos recuerdos lectores, me traje un ejemplar para la casa, que es el que están viendo en este post; tres hurras virtuales por Israel Centeno, ese excelente narrador nuestro, querido amigo y, por suerte para mí, el editor de mi primer libro de cuentos -si no hubiera sido por él, quizá aún ese libro andaría penando por ahí, inédito y frustrado.
La literatura venezolana tiene en Israel un representante fundamental y no quiero ocultar que lo considero uno de esos autores que al mismo tiempo son súper panas y una referencia a la hora de aprender este oficio que es la escritura. Como marinero mayor, navega con nosotros en el mismo barco y lo gobierna como si fuera uno de los personajes de Patrick O'Brian, tan querido por los istirirís. Si pueden pillar el libro en esta edición española (o venezolana, en Planeta) no dejen de hacerlo, pues se trata de una de las cimas de la escritura israeliana y el ejemplo de que en Venezuela lo que sobran son narradores de talento -y lo que falta, ya sabemos, es un crítico que se faje.
Hoy es un día hermoso. Hizo sol. Compré libros. Paseamos. El gato me bostezó en la cara, muerto de hambre. Y otro autor venezolano ha recalado en las costas literarias españolas. Poco a poco, vamos llegando.
Salud, Isra: levanto para ti la copa de Meneses...

26 oct. 2006

228. Ir (casi) un paso detrás, as usual

Es más o menos como, a veces, siento que va la industria editorial española, un pelín detrás de las industrias editoriales de otros países. Hace rato que youtube es el escaparate para una nueva manera de hacer publicidad: los book trailers, una novedosa (por artesanal) manera de promocionar un libro. En el ejemplo que les dejo abajo, se promociona un thriller de esos catastrofistas que me interesó por el espítitu de fotonovela del trailer. Ya será hora de que los gigantes (y no tan gigantes) editoriales de este país (y sueño que de Venezuela también) den un paso adelante y usen ya esta vía para llegar a los millones de lectores que en este momento bucean por el maravilloso y voyerista mundo de youtube en busca de buenas (o morbosas) nuevas.


Hay una chica española, Silvia Grijalba, que promociona su novela también en youtube, y es el único ejemplo español (y en español) que he encontrado. En el suplemento EP3 de El País de la semana pasada hablaban de ella y de esta manera de hacer bulla, así que les dejo también el video de Atrapada en el limbo, que es bastante más original que el anterior. Enjoy it:

227. Contra viento y marea

hay lugares menos dispuestos a dejar escribir que otros, hay situaciones menos propicias para pensar que otras, hay posturas incómodas para leer pero también hay gente que sabe hacer los movimientos más certeros para esquivar los obstáculos que se colocan como aquel necio farolito del anuncio, listos para estropear el guardafango de nuestra inspiración; y hay gente como robertoecheto, maestro en destapar a los disminuidos momentos que insisten en no dejarnos pensar ni leer ni escribir; y por eso es capaz de hablar de los enanos amarillos esos hijosdeputa que esconden, escupen, arrugan y se ríen de nosotros sin saber que, al final de los días, la venganza de la imaginación será implacable sobre todo si tiene la agudeza para ver que las peores personas son las que mastican los chicles con los incisivos y se olvidan de la función muy útil de los molares, sobre todo si la vengativa imaginación sabe que no hay nada que moleste más a los enanos amarillos que una pluma serena, firme y flexible como el bambú, más letal que todas las armas de los fanáticos, más mortífera que las peroratas de la ideología: enanos amarillos del mundo, temblad que viene el chapachóu. y si no me creen, pasen y lean.

226. woodstocklove

don't think twice, it's all right

25 oct. 2006

225. Tounornotoun

Este galimatías parece ser la palabra clave en la estrategia venezolana en su búsqueda del banquito provisional de las Naciones Unidas; mientras el presidente boliviano asegura que Chávez le ha ofrecido la candidatura que Venezuela no ha podido alcanzar (gracias a la bocota incontinente del bolivariano), el canciller venezolano, Nicolás Maduro insiste a los medios oficiales venezolanos que su país no se retira y, de hecho, sigue exigiendo que las presiones estadounidenses contra todos los países del mundo cesen. «Venezuela está dispuesta, como ustedes saben, a resistir, a combatir por los ideales y los principios de un mundo pluripolar», dijo.
Tounornotoun o, lo que es lo mismo, donde dije digo dice Diego. Ya Elijah ha indicado en alguno de sus certeros comentarios que esta estrategia se dirige a distraer la campaña presidencial venezolana hacia terrenos menos importantes que la (in)seguridad, el derroche insensato de dinero (como los 1.100.000.000 de petrodólares gastados para hacerse con el esquivo puesto del consejo de seguridad), el desempleo, la corrupción y la maniquea ideologización que vive el país. Ideología, qué asco de palabra.
En todo caso, me parece también que ahora se envían dos mensajes contradictorios, no sé si con el ánimo de confundir más al electorado y a los testigos internacionales, o con el ánimo de reventar el consenso al que seguramente deben llegar esta semana los países en la ONU para destrancar este juego entre Venezuela y Guatemala. Aún falta por ver la reacción del gobierno boliviano cuando constate que una cosa dice el burro y otro el que lo arrea, y qué va a hacer ahora que el canciller venezolano desmiente el ofrecimiento de Chávez a Morales.
Un mezclote que genera toda clase de ruido comunicacional, al menos en la red, donde se pueden conseguir tantas noticias sobre la renuncia de Venezuela a su puesto como sobre su ratificación en la lucha contra el imperialismo de Estados Unidos (que existe de toda la vida de god, desde luego). ¿Será verdad, como contó Eduardo Casanova el 22 de octubre en su blog, que Chávez continúa en el poder gracias a la decisión de Bush, sólo porque el comandante bolivariano es la ficha más segura para el tranquilo abastecimiento petrolero hacia la patria de Thoreau? Comenta Casanova que «privadamente, el ex-presidente Gaviria ha reconocido que él y Carter recibieron instrucciones de avalar el fraude [en el referendo revocatorio pasado], instrucciones que dio el gobierno de los Estados Unidos para mantener a Venezuela como fuente segura de petróleo, lo que demuestra la complicidad de Bush y Chávez, lo útil que le es Chávez a Bush. Cabe preguntarse: ¿Se mantiene esa simbiosis para las elecciones de diciembre del 2006?».
Supongo que pasarán muchos años antes de que se puedan aportar pruebas de que esto fue así, aunque yo espero que la realidad no se parezca tanto a una novela de Frederick Forsyth.
¡Haz ruido/ ruido, ruido, ruido, ruido, ruido!, cantaban por ahí en mi infancia sin considerar la tranquilidad de los mayores. Pero qué eficaz es, ¿no?

24 oct. 2006

224. Pedirle peras al horno...

...o Hugo Chávez debería tener un blog

Manuel Rosales, lo he leído en varios medios y blogs quiere que el presidente-candidato y él sostengan un debate televisado, como podría ocurrir en cualquier democracia normal, para que cada uno exponga sus proyectos de gobierno al país, y de paso nos expliquen qué quieren decir con eso del socialismo del siglo xxi y el gobierno atrevido del zuliano. Y, por supuestísimo, Chávez y su gente se han negado aduciendo que el candidato de la oposición no puede ni siquiera debatir con un niño de sexto grado de una escuela bolivariana y que el pueblo ya decidió.
Particularmente pienso que si Chávez es un poquito inteligente y alguna de sus neuronas todavía se encarga de ordenar sus pensamientos, debería negarse en redondo a debatir, porque él no ha nacido para enfrentarse al diálogo normalizado sino al monólogo infinito. En vez de un debate, Rosales debería de proponerle un festival bolivariano de monólogos, para que vea que en seguida se apunta. Pero, ¿debatir? Eso es para gente que quiere saber qué piensan los demás, no para los que han sido ungidos por la espada de Bolívar con la verdad para todos, no para los mesías que saben, antes de las votaciones, qué quiere el pueblo. Y muchísimo menos, es para los que saben que el escenario de un debate podría convertirse en su Waterloo, en la tumba que todo dictador evita.
No Rosales, esta vez, sí, le estás pidiendo peras al horno. Y qué horno.

23 oct. 2006

223. Los sonidos del cuerpo

Every motion generates sounds

Pjotro, the man with the musical suit es la página de un ingeniero y músico ruso, loco por el baile, que ha inventado un traje que suena con cada movimiento que hace. En la página en cuestión, uno mismo puede jugar con los movimientos y componer su propio baile-música smooth, fast, cool, crazy o como sea, ayudado por el hombrecito -es Pjtro- que aparece en el video o vídeo que les dejo a continuación. Es que la gente cuando se pone creativa es que se pone.


222. Little Miss Sunshine

No se me ocurre nada mejor para recomendar Little Miss Sunshine, con la que nos partimos de risa el viernes, que colocar el trailer y decirles que si pueden verla, sólo lo hagan para amar a Olive, esa maravillosa Abigail Breslin, que con diez años ya tiene 17 producciones en su lista de pelis en imdb(!), incluida Señales del a veces egocéntrico M. Night Shyamalan.
Oigan el consejo: no se la pierdan.
Item más: hay en la peli un número musical que fácilmente puede volverse tan célebre como el bailecito de Travolta y Uma o el strip-show de Full Monty...

20 oct. 2006

221. El horror a las formas


fábula
En uno de los diálogos platónicos, Sócrates es sorprendido por sus amigos bañadito y vestidito de punta en blanco, cosa que al parecer no era su costumbre, pues sus intereses estarían en el territorio de su daimon particular. De inmediato se chancearon con él y le preguntaron cuál había sido el motivo que lo había impulsado a convertirse en lo que no era. Él, tranquilamente, explicó que había sido invitado a cenar a casa del rico y hermoso Agatón, donde los acompañaría entre otros el famoso y muy malcriado Alcibíades. Y agregó: Hay que ir bello a la casa de los bellos.
Con todo el respeto que ya generaban la sabiduría y el valor del ateniense, no le habría hecho falta dejar de vestir como lo hacía para ser bienvenido a la casa de su amigo, pues éste lo tenía por tal sobre todo por lo que era, no por cómo se vestía. Sin embargo, Sócrates tuvo la sensatez de, al menos en una ocasión, mirar hacia el mundo de la moda y adaptarse a la forma que por fuera se debería de haber esperado de su forma por dentro. Muchos años después, esta anécdota sería convertida en ficción por Saint-Exupéry en El Principito para mostrar la banalidad de los adultos cuando un astrónomo oriental no va a la Academia vestido con frac para demostrar la existencia del planeta del pequeño monarca. La misma situación enfocada desde dos puntos de vista diferentes pero que nos hablan de lo mismo: ¿Es importante la forma? ¿Es más importante que el fondo? Quizá la forma no sea lo esencial, pero lo contiene: puede ser una primera respuesta.
Por estos días anda por ahí un anuncio con Bruce Lee en el que éste recomienda ser agua, porque esta es formless y se adapta al recipiente que la contiene. Quizá en eso pensó Sócrates cuando se fue a casa de su amigo hermoso. Quizá eso deberían de pensar algunos que van a la ONU como si fueran al recinto bullicioso de una gallera, o estuvieran departiendo con macarras en un mercado público.
No hay que tenerle horror a las formas que, si no lo son todo, por lo menos sirven de modeladoras. A la forma como dices algo y ese algo que quieres decir les ocurre lo que explica Saussure cuando habla de significado y significante: son inseparables, como un lado de la hoja y el otro. Si cortas uno, cortas el otro. Si acabas con la forma como dices algo, dejas de decirlo como te lo propones, y pasas a decir otra cosa. Y eso pasa cuando usas la tribuna de la palabra para reventarla.

220. Oyendo a los otros se aprende

Buceando por blogger me he encontrado con Duna 89.7, una radio chilena que tiene una curiosa, lógica (ya que es una radio) y muy útil manera de presentar los textos de sus columnistas: en audio. Llegué a ella mientras averiguaba las reacciones de la blogosfera ante el asunto de la ONU entre Venezuela y Guatemala. Y escuché este artículo de Gonzalo Pavón del 19 de octubre, La ONU, Chávez y América Latina, que me gustó mucho porque resume con inteligencia lo que muchos pensamos acerca del asunto. Sin más, les dejo un par de links en los que pueden escuchar el texto, porque no supe cómo colocarlo aquí para hacer play directamente:


19 oct. 2006

219. Aprender a perder en el ajedrez de la ONU

No se rinden. Ni Hugo Chávez ni su amigo-enemigo-amigo-enemigo-ehhh-¿amigo?, Francisco Arias Cárdenas, el embajador de Venezuela en la ONU. A pesar de que han pasado 30 votaciones, y siempre el gobierno bolivariano (que no nuestro país) ha estado muy por debajo de Guatemala; generalmente, cuando es evidente que no es uno el ganador, se suele ceder y reconocer nuestra derrota. Tanto en el ajedrez (no es necesario llegar hasta el jaque mate para abandonar la partida) como -¡cómo no!- en el territorio de la diplomacia internacional. ¿Que se perdió una batalla? ¡A seguir pa'lante! Pero no. La necedad del gobierno bolivariano cruza fronteras y hace el ridículo; desde que otro decimonónico payaso presidencial, Antonio Guzmán Blanco, afrancesaba el país y se ponía en ridúculo ante la comunidad internacional dándoselas de lingüista, no había estado Venezuela en las sonrisas sardónicas y en los ojos entornados de bochorno de los testigos extranjeros. Arias Cárdenas, ahora esbirro diplomático de su otrora enemigo, se empeña en sacar de quicio un procedimiento que no debería de haber pasado del simple trámite protocolar. Se gana a veces. Se pierde a veces. Y a otra cosa, mariposa.
Uno de los periodistas le asomó al embajador de Guatemala la posibilidad de que Chávez esté alargando esta absurda batalla hasta el día de las elecciones, como estrategia de su campaña. No es una vana especulación: así puede llegar como el adalid de la libertad latinoamericana ante los incautos ciudadanos de a pie y ante los no tan incautos miembros de la inteligencia chavista (la maravilla de esa figura retórica que es el oxímoron permite juntar el agua y el aceite en una sola frase...). No perdamos de vista, no obstante, la tozudez del candidato-presidente y su renovado amigo: el 3 de diciembre si, por un supón, pierde las elecciones por el margen que sea, no se van a rendir a la evidencia así de fácil. Esto que pasa en la ONU en estos días es tan solo un ensayo general de lo que va a ocurrir en Venezuela del tres de diciembre en adelante. Avisados quedan.

Postpost. Los periodistas acreditados en la ONU se acaban de enfadar con el embajador Arias Cárdenas (19.41, hora española) porque salió por peteneras y dijo lo que le dio la gana: una perorata tipo chávez contra las presiones de Estados Unidos y a favor de su lucha heroica (risas). "¿Pero por qué no contesta las preguntas?", se quejó un periodista visiblimente contrariado (abucheos). Otro bonito detalle que lo singulariza en un lugar donde la cortesía y el buen hacer son la norma (silencio y aviso).

218. ¿Casas dignas?

Que me corrijan si me equivoco, pero el concepto que yo tengo de vivienda digna es uno muy distinto. Es decir, quizá se trata de que mi cabecita banal se ha vuelto tan burguesa y neoliberal que ya no sabe lo que quiere el pueblo, esa entelequia llena de sabiduría. Pero una vivienda digna no se parece a las imágenes que he tomado prestadas de Uno con todo, y que él ha encontrado en el Venezuela en Flickr de Veneblogs (habrá que bucear más por esa zona); las he tomado no con el ánimo de ganar posts con escapulario ajeno, sino porque todavía no salgo de mi asombro al contrastar lo que veo con lo que leo. Que la gente de esa zona agradezca vivir sobre el peligroso e inestable terreno de un túnel y encima lo llame vivir dignamente me da que pensar acerca de la escala de valores (siempre relativa) de lo que cada uno de nosotros entiende en la vida. ¿Soy demasiado burgués? ¿Malagradecido? ¿Sifrino? ¿Demasiado Clase Media? Porque a mí, cuando veo las imágenes de estos ranchos camuflados de casitas del mar Egeo, lo que me da es mucha tristeza. Una mano de pintura no sirve para cubrir la miseria, como tampoco el pañito caliente de un ambulatorio para curar males transitorios sirve para mejorar el sistema de salud de un país, precisamente de ese país. Por más que los (muy preparados) médicos que colaboran vengan de aquella isla donde la felicidad se decreta. Hace tiempo que he dejado de entender, y sólo pido a los dioses que sea yo el que esté equivocado. Es preferible ser un Edipo al revés que una insidiosa Casandra al derecho.

¡El túnel de la suerte!
domus super speluncam est


Compáñía Nacional de los Pañitos Calientes
¿ambulatorio o pañito caliente?

¡Agarrando aunque sea fallo
¿gracias por atornillarme a la pobreza?

18 oct. 2006

217. Nuevo formato de la Colección Austral

¿Quién no ha tenido, en su vida de lector, un encuentro largo y fructífero con alguno de los títulos de la Colección Austral, mejor conocida como la de los libros del chivito? Teatro de William Shakespeare, novelas de Rómulo Gallegos, obras de Miguel de Cervantes, clásicos como Virgilio, ensayos filosóficos, científicos, sociales y hasta el pensamiento de Bertrand Russell, el compendio del Estudio de la Historia, de Arnold Toynbee, y la siempre estimulante Decadencia de Occidente, de Oswald Spengler: casi todo se puede encontrar entre sus títulos. Lo que me produce curiosidad es saber cómo se pudieron publicar tantos, tan buenos y tan diversos títulos durante la dictadura de aquel hombrecito acomplejado de Ferrol: quizá es que los dictadores nunca saben leer entre líneas. Esta mítica colección, tan emblemática como nuestra Biblioteca Ayacucho o los breviarios del Fondo de Cultura Económica, cumple 70 años y lo celebra con nuevo formato y con presentación a todo trapo en la nueva (y enorme) sede del Instituto Cervantes de Madrid (la primera vez, creo, en que un edificio pasa de banco a centro cultural). Les dejo el video promocional que se verá esta noche allí (una de las actrices es favorita de este blog...) y que es un resumen de lo que esta querida colección ha sido en todos estos años. Que nos dure 70 años más y más.
¡Y gracias, Ortega y Gasset!

216. El juego de poder del embajador Francisco Arias Cárdenas

¿A cuál de estos dos Francisco Arias Cárdenas creerle?

Año 2002, dice Francisco Arias Cárdenas, ex candidato presidencial:
"Chávez es un asesino y derrama la sangre de los venezolanos"


Año 2006, dice Francisco Arias Cárdenas, embajador de Venezuela ante la ONU:
"El discurso de Chávez es libertario, autónomo y nacionalista"

17 oct. 2006

215. ONU deadlock

Punto muerto hoy en la ONU; Venezuela y Guatemala (a pesar de que ésta le lleva varios votos de ventaja) seguirán mañana su puja para la sillita transitoria del Consejo de Seguridad. Necesitan dos tercios de los votos, y ninguno de los dos países lo ha conseguido: al salir, algunos representantes se dirigieron a los periodistas ante los micrófonos de la ONU (es una maravilla ver en directo las votaciones, gracias al webcast de la ONU) y todos estaban felices de que se hubiera pospuesto la extenuante votación. Los de México y Chile hablaron juntos, y no parece que el país austral tenga demasiadas ganas de apoyar a Venezuela; México, ya se sabe, mantiene el silencioso-contencioso con nuestro país gracias al bocón que tenenos por presidente, gracias a la torpe y campurusa política exterior con embajadores que manejan autobuses e injerencistas como si fueran virreyes de los países a donde van a trabajar. Después se quejan de los embajadores gringos. El representante de Argentina -que, por cierto, no entendió la palabra deadlock cuando le preguntaron por el estado de la votación- aseguró que seguirá dando su voto a Venezuela (es que 2 mil millones de dólares en bonos basura de la pampa compran muchos sabrosos votos) y aseguró que el Mercosur hará lo propio (¿también Paraguay?). Las votaciones fluctuaron una y otra vez: hay alguien que cambia su voto en cada vuelta, como quien no se decide. ¿Quién es el guabinoso? ¿Cuáles son los intríngulis diplomáticos que hacen que se cambie un voto una y otra vez? Si alguien lo sabe, que venga y lo diga.
El representante de Guatemala, sensatísimamente, considera que si el juego sigue trancado, la solución es una tercera opción consensuada. Pero, ¿es esa la solución que quiere Venezuela? ¿Se sentirá triunfante el vicepresidentico Rangel si los países de la ONU promocionan a otro que no sea Guatemala? ¿O llorará el candidato-presidente porque cada día se da cuenta con mayor fuerza de que el liderazgo que él sueña internacional sólo es un espejismo producto de la gorda petro-chequera que lleva en el bolsillo (llena con el dinero de Venezuela)? Este juego trancado de hoy y las elecciones en Ecuador son pruebas de que a la gente en el mundo no le está haciendo demasiada gracia el verbo grosero, nuevo rico y mayamero de Chávez.
Los únicos que no se acercaron a las cámaras de ONU-TV fueron, cómo no, los representantes de Venezuela. Deben de andar ofreciendo victoriosas ruedas de prensa y aclamando a su líder único como el salvador del mundo.
Muerto. Punto muerto.
Amanecerá y veremos.

15 oct. 2006

214. La amistad

Erasmo de Rotterdam y Tomás Moro representan la metáfora perfecta de la amistad en el Renacimiento. Cumplen a cabalidad los postulados tan queridos por Cicerón en Sobre la amistad: en el amigo uno continúa siendo. La lealtad que se establece entre los amigos es inquebrantable no tanto por su naturaleza espontánea cuanto por la voluntad de que perdure. Así como para pelear hacen falta dos dispuestos a enzarzarse como si de dos gatos territoriales y libidinosos se tratara; asimismo, para que exista la flama de la amistad es preciso que dos (o tres, o mil) voluntades se junten con ganas de que palpiten esas moléculas de solidaridad. No hay amistad si el otro no quiere.
Por eso a veces podemos decir que uno es amigo de alguien, pero que esa persona no es amiga de uno. Ocurre, por ejemplo, con los profesores que admiramos, con las estrellas que idolatramos y con los escritores que nos gustan. Aunque en este caso lo recomendable es (ya se ha dicho aquí) hacer votos -si es que queremos seguir sintiéndonos cercanos a esos que escriben los libros que preferimos- para que estos mismos escritores nunca sean nuestros amigos ni por casualidad. El riesgo a una amarga decepción es demasiado alto. Con la amistad, como con el odio, hay que ser avaros. Y cuidarla desentendidamente cuando existe, porque la amistad es frágil, silenciosa y no es amiga de aspavientos y carantoñas.
Hoy se me ha ocurrido escribir sobre esto, porque recordamos con nuestros amigos de Salamanca, Pepo y Aurora, esa foto de ahí arriba. Metáfora admirable, a mi modo de ver, de cómo fluye la amistad espontánea y duradera, a causa sólo de los tres elementos que constituyen su esencia: Sin posturas. Sin artificios. Porque sí.

13 oct. 2006

213. De raza cósmica a comunidad de vecinos

Al inicio de ese monumento que es Literatura europea y Edad Media Latina, el investigador Ernst Robert Curtius señala con luminoso acierto el camino que ha seguido, en la historia de Occidente, la historiografía, es decir, el arte de escribir de la Historia: Las vanguardias del conocimiento histórico son siempre unos cuantos individuos aislados a quienes las conmociones históricas -guerras, revoluciones- obligan a plantearse nuevas preguntas. Curtius hace acto seguido la relación de aquellos que, impulsados por los acontecimientos de su tiempo, se dedicaron a pensar la historia y a preguntarse por el sentido de ésta y cuál es el futuro de la Humanidad: de Tucídides a Spengler, pasando por San Agustín, Maquiavelo, Hegel y Nietzsche, entre otros, todos estos historiógrafos lo fueron movidos por las conmociones espirituales de sus respectivas épocas y por la necesidad de explicar(se) cómo ha sido posible que los seres humanos hubiéramos llegado a donde llegamos. Es la pregunta inagotable por nuestro origen y nuestro fin. Que es la misma pregunta que, cada 12 de octubre, desde hace ya demasiadas décadas, nos hacemos los que recibimos este incómodo nombre de latinoamericanos.
Creemos que no es nuestro problema, y estamos hartos de que desde niños nos aburran con la llegada del Almirante a las costas del Caribe; creemos que si ignoramos la efeméride todo se arreglará solo, como creemos que ocurre siempre con los asuntos de la historia; y no nos damos cuenta de que se trata de algo más que un problema objetivo: es un virus que tenemos sembrado en el espíritu. Día de la raza, día de la hispanidad, día del encuentro de culturas, día de la resistencia indígena, día de la invasión, día del descubrimiento de América, conclusión del viaje a la India, viaje a Cipango... todos estos nombres para describir la hazaña marinera de un hombre obstinado en hacerse rico por la puerta de atrás, es decir, llegando a donde estaba la plata por un lugar que nadie había experimentado en Europa, si obviamos la experiencia de los vikingos, varios siglos antes.
Y en esta chanfaina conceptual sobrevienen las contradicciones y las chapuzas: como él llama a este día el de la resistencia indígena, yo voy a recuperar el anacrónico y despectivo día de la raza, sin importar que de esta forma me emparento con el discurso lúgubre y enano de Francisco Franco y los postulados enajenados de la raza aria hitleriana; como ellos adoran a este italiano temerario, yo voy a tirar por tierra su estatua, convirtiendo en tumbacolones a las masas siempre enardecidas y dispuestas al saqueo y el atropello, para llevar luego al panteón nacional, entre olores de santidad, a Guaicaipuro, del que no sé si existió verdaderamente; el asunto es desconocer la mitad de lo que somos, en beneficio de la otra mitad -o de mis propios intereses locales y unicejos.
Hay que ser muy bruto para no darse cuenta de que lo que somos ahora -no esa raza cósmica que hacía delirar a Vasconcelos- es producto ni más ni menos que de un devenir histórico contra el cual poco podemos hacer, y con el cual es mejor que nos reconciliemos lo más pronto posible: es nuestra propia esencia y no habrá historiador, filósofo, intelectual ni político oportunista que decrete el inicio de una nueva era sólo porque renombra lo que ya ha sido nombrado decenas de veces. Por más que haya fanáticos que sigan usando la palabra raza como una señal distintiva, y por más que los alcaldes tonto-listos del continente crean que cambiando a la fuerza el nombre de las ciudades dejarán de ser lo que son, la Historia seguirá su curso hacia su destino final: nosotros mismos, la comunidad nada cósmica de vecinos responsables del futuro de esa parte del mundo.

12 oct. 2006

212. Día de la raza, la hispanidad, la invasión o como quieras llamarlo... pero, por favor, no de los carcas

Reviso este día feriado en España el nuevo título de Manuel Fernández Álvarez, La aventura de Cristóbal Colón, y pronto me aburro leyéndolo: está escrito de pena, y nada descorazona tanto como un libro de historia de mediocre lectura: peor, mal redactado. Y aunque esté muy bien documentado, nada salva a un libro cuyo autor no sabe escribir. No hay que olvidar nunca el sabio consejo de Ortega y Gasset, según el cual un libro de ciencia tiene ser que un libro de ciencia, pero también tiene que ser un libro. Nada más alejado de ese consejo que este nuevo título de Fernández Álvarez.
Pero no estaría escribiendo un post sobre este libro más que prescindible si no me hubiera tomado la molestia de llegar, en mi ocioso revisar, hasta el -por decir lo menos- absurdo epílogo del libro, que copio in extenso para que puedan saboreralo a gusto:

A modo de breve epilogo, sí, porque algo debemos añadir: pues con su hazaña Colón abrió la puerta para la gran obra evangelizadora y cultural de España en América, empezando por la fundación de la primera ciudad, Santo Domingo, que se haría bajo sus auspicios. Una ciudad donde en su catedral, de fachada renacentista, campea el águila bicéfala de Carlos V, y que sería con la que se iniciaría un rosario fantástico de otras hermosísimas ciudades hispanas alzadas a lo largo y a lo ancho de las Américas: La Habana, Veracruz, Guadalajara, México, Cartagena de Indias, Santa Fe de Bogotá, Lima, Asunción, Montevideo, Santiago de Chile, Buenos Aires...
De ese modo se fue incorporando América a la cultura cristiana y occidental.
Cierto que, como en otras grandes conquistas de la Historia —la de Roma, por ejemplo—, hubo violencia y hubo sufrimiento; pero, todo sumado, quedó al menos un hermoso legado para todos los que habitan entre Río Grande y la Patagonia: la lengua. Y, con ella, las bases para la unidad de un gran pueblo: el hispanoamericano.
Y, de ese modo, hasta el gran poeta chileno Pablo Neruda, en su Canto General, en el que tan sin medida critica la conquista realizada por España, al fin reconoce en la, versos finales la grandeza de su obra:

Un vuelo
de palomar salió de la pintura
con arrebol y azul ultramarino.
Y las lenguas del hombre se juntaron
en la primera ira, antes del canto.
Así, con el sangriento
titán de piedra,
halcón encarnizado,
no solo llegó sangre, sino trigo.

Para concluir Neruda con este precioso verso final:

La luz vino a pesar de los puñales.

Que esa fue la luz que llevó España a las Américas.

No entiendo cómo a estas alturas del partido alguien todavía puede tomarse la libertad de escribir semejantes comentarios, fuera de contexto, superados y propios de la retórica más carca, más cercanos a los parabienes que por estas fechas se podrían escuchar en los informativos del Nodo franquista que de un análisis serio de la historiografía. ¿Qué es eso de que fundando ciudades se fue incorporando América a la cultura cristiana y occidental, como si se tratara de una tarea de redención, evangelizadora de tierras llenas de salvajes? En este texto parece el autor congratularse de que América fuera salvada por España, a pesar de que recono
ce que hubo violencia y sufrimiento, despachando casi de puntillas el genocidio de 90 millones de personas en menos de cien años. Yo no soy un mundonovista enloquecido por un indigenismo de librito contrario a nuestra herencia occidental, pero decir que valió la pena el desastre político y humano que fue la Conquista sólo porque heredamos La Lengua Española (así, en mayúsculas, como si no hubiera habido ya lenguas hermosas y saludables antes de que llegara Colón), es como mínimo un comentario irresponsable (o tendencioso) en pluma de historiador serio. Quizá debió leer con más atención el historiador al poeta: Neruda es meridianamente claro: la luz vino a pesar de los puñales, no gracias a ellos. Las gestas de conquista traen desolación y muerte, tanto con Roma como con España o Estados Unidos; pero a pesar de ello el ser humano se las arregla para sacar provecho de sus propios desmanes.
Este epiloguito paternalista y carca me hizo subir los colores: no pensaba que en pleno siglo xxi iba a seguir leyendo los parlamentos espeluznantes de la adorable Marisol ("No te preocupes, negrita, Dios te quiere así").

211. Carta de un amante no correspondido

Esa carta, desgraciada, puño y letra de mi amada... [Gualberto Ibarreto]

 Déjame darte lo tuyo, mi amor...¡Que no, que no, chico!

11 oct. 2006

210. Out of Africa...

In the jungle, the mighty jungle, the lion sleeps tonight...

10 oct. 2006

209. El gran Matías


Su padre es un mito de la televisión española; su voz evoca para muchos un tiempo en que todas las noticias llegaban en blanco y negro o se escuchaban por la radio. Él, Matías Prats, hijo, con una voz similar a la del padre, siguió sus pasos y hoy comenta las noticias en Antena 3. Y es mi favorito. Me parece que es de los pocos comentaristas de noticias en este país que hace su trabajo con seriedad y buen humor al mismo tiempo, y eso -no sé por qué- le da una credibilidad difícil de encontrar.
Una prueba de ello la tuve aquel fatídico 11 de septiembre de 2001, a las tres aquí en Madrid, me disponía a almorzar viendo las noticias que cada tarde nos contaba Matías y cuando prendí el televisor la imagen de una de las torres gemelas en llamas me dejó pegado a la pantalla. Aún no se sabía si era un atentado y Matías estaba dando el parte; quizá había sido un accidente, un error del piloto... y de repente, lo fatal: el otro avión que se estrella contra la segunda torre y ya no cabía duda, era un atentado. Recuerdo con dudosa nitidez las palabras de Matías: ¡Dios Santo! ¿Qué ocurre? ¿Qué es lo que está pasando?, y en ese instante todos éramos Nueva York y todos hablábamos por la voz de Matías Prats. Estos momentos han pasado con menos trauma gracias a que ha habido un profesional muy cualificado frente a las cámaras, tratando de que la noticia llegue lo más "limpia" posible hasta nosotros. A mí me recuerda al Francisco Amado Pernía de mi infancia, aquel otro credibilísimo comentarista de noticias del Observador Creole que transmitía Radio Caracas Televisión por las noches. Si es que donde se ponga un buen locutor de noticias que se quiten de en medio los comunicadores divos de estas televisiones modernillas y los gritos y solecismos inconscientes de los que opinan sin cesar y sin saber, como si hubieran sido llamados para decir lo que piensan y no para transmitir siquiera con honestidad lo poco de verdad que llevan las noticias. ¡Que nos dures, Matías!

8 oct. 2006

208. Teoría de las utopías

Ayer leí que Julio Cortázar se alejó de Jorge Edwards cuando a éste se le ocurrió publicar su (la) verdad sobre la revolución cubana en el ya célebre Persona non grata. Parece que los artistas, tan sensibles siempre, no soportan el grosero peso de la verdad, y a mí me parece que hay quien puede llegar a la ceguera absoluta con tal de mantener virgen su ilusión. Al parecer, tal fue la ceguera cortazariana. El sol, el Caribe, el ron, unas buenas mulatas y, algo de que él como argentino carecía, la supuesta y muy tramposa alegría tropical, le hicieron creer que en la Cuba comunista anidaba la sede del Paraíso.
Cuando Tomás Moro levantó el edificio de su lugar en ninguna parte, su Utopía, le puso nombre a algo que ha estado en la imaginación del ser humano desde que el mundo es mundo: over the rainbow hay un lugar en el que nadie sufre, en el que todos somos felices; pero suele suceder que ese lugar ideal queda lejos, es de viaje difícil y casi siempre aparece el aguafiestas de turno, como Edwards, a decir que todo es mentira y que algo huele a podrido en Dinamarca. La fuerza de la utopía es tan grande que puede quebrantar nuestro libre albedrío y anular los movimientos de la voluntad. Eso lo saben los demagogos como Castro y Chávez: aceptamos más rápidamente las promesas de una vida fácil y sin complicaciones (el edén siempre es una posibilidad jugosa) antes que la evidencia de la cruda realidad en la que hay que ganarse con constancia lo que se desea. ¿Dije demagogos? Yo prefiero usar la palabra homérica que le gustaba a Miranda: demófagos, devoradores de pueblo. Esos oscuros seres capaces de jugar a su antojo con la ilusión de la gente, capaces hasta de doblegar la voluntad de aquél que creó a esos obstinados seres llamados cronopios, hermanos de los voluntariosos y ordenados famas. La verdad, amigos, yo agradezco a la señora Muerte que se haya llevado temprano a Cortázar, padre de la Maga y el bebé Rocamadour, pues puso a salvo la lectura fascinante que nos espera en sus libros, alejada del desengaño: visto lo visto, el escritor argentino parece que fue tan libre en la escritura de sus extraordinarios textos como dogmático y tozudo en sus convicciones políticas: ni siquiera la realidad del totalitarismo castrista le hizo ver que él y su generación de escritores habían colocado las esperanzas en esa equivocación de la Historia que parece no alcanzar la absolución definitiva del cáncer terminal. Como dice Roberto Echeto: los personajes de ficción que se queden en los libros que, si no, les huelen mal los pies. Qué peligro. Qué peligro son las utopías. Sobre todo en manos ociosas.

7 oct. 2006

207. El abuelo de Butch Patrick

Lavapiés por dentro
¡Abuelo, a comer!



El abuelo de los Munster se instalaba todas las tardes a las seis frente a los televisores, y no nos levantábamos de allí hasta que no volvía a su féretro. Era interpretado por Al Lewis, que murió este año y que entre tantas otras cosas aparece en aquella Casada con la mafia de Michelle Pfeiffer. Ahora el grandpa Munster es la imagen del Cinemad de este año, y así de sonriente se le ve a este vampiro muérgano (palabra que, por cierto, el Diccionario de la Academia mutila de su significado venezolano, que es algo así como el pillín que se usa aquí en España. Este Diccionario siempre tan actual). Butch Patrick, ya lo saben, era Eddie Wolfgang Munster el retoño masculino de la serie. Antepasados de los Simpson, ¿no?

206. Las paredes hablan

Lavapiés por dentro

¡Es una orden directa para los generales! ¡A ver! ¡Guarden las pistolitas!



A veces las paredes oyen los deseos de la gente y luego hablan en ese silencioso lenguaje que se repite constantemente y nos recuerda que sabemos cómo ir al especio y volver, podemos imaginarnos una cuarta dimensión y aún disfrutamos del placer de las cosquillas; pero todavía no sabemos cómo se elimina el miedo infinito que nos impulsa a llevar un arma encima. El miedo al otro.

6 oct. 2006

205. Lucio Segovia, el defensor del lector de El Nacional, retifica


El que comete un error, tiene la oportunidad de cometer dos aciertos: reconocerlo y rectificarlo

De inmediato hay que difundir el gesto que ennoblece al defensor del lector de El Nacional, Lucio Segovia: hoy, después de que varios lectores asiduos protestáramos, ha rectificado con elegancia su opinión acerca del affaire Chávez/Chomsky. Como todos saben, The New Yortk Times (y el periódico venezolano detrás) difundió una noticia errónea cuando atribuyeron a Chávez una declaración según la cual éste lamentaba la muerte de Chomsky, cuando en realidad lo que lamentaba era la muerte de Galbraith. La verdad es que no he verificado si han rectificado los otros medios, como el periódico de Nueva York y Marc Santora, el cronista estadounidense del que me parece emanó la mala interpretación de las palabras del presidente venezolano (el castellano que habla Chávez es retórico y tortuoso y debe de ser muy difícil de entender para alguien que no tenga esta lengua como materna, lo cual sin embargo no excusa el fallo), pero me alegra hacerme eco de la nota de rectificación del defensor del lector, que en ningún momento se mostró evasivo con quienes le escribimos acerca de este tema. Me alegra y me satisface porque demuestra que no todo está perdido en Dinamarca. La rectificación en El Nacional hoy; allá va:

Erré: lo siento mucho

La semana pasada atendí una consulta de una lectora ­ además, amiga ­ acerca de la veracidad, o no, de una declaración pública del presidente venezolano donde, presuntamente, daba por muerto al lingüista norteamericano Noam Chomsky. Sobre la base de esa supuesta información, originalmente publicada en el New York Times, un editorial de El Nacional (25/09/2006) formuló críticas al presidente Chávez que se fundaban en dicha versión, la cual yo avalé. Una oleada de cartas llegó a esta Defensoría del Lector y la Lectora. No era cierto: no hubo tal aseveración. Chávez sólo dijo que lamentaba la muerte de John Kenneth Galbraith, no la de Noam Chomsky. Una errónea traducción del periodista de The New York Times, asumida como cierta por algunas agencias internacionales de noticia, ocasionó el malentendido. Agradezco, de modo muy particular, las comunicaciones enviadas por los lectores Robert Poveda Brito, Carlos M. Garrido M., Juan Carlos Chirinos García, Jesús Requena y Aldemaro Barrios. A través de ellos, expreso mi pesar y mi pena a toda la comunidad lectora de El Nacional. Erré. Me precipité. No contrasté las fuentes. Lo siento. Juan Carlos Chirinos sintetiza el sentimiento de los distintos lectores que me hicieron llegar su reclamo: "no me parece que el no reconocimiento de los errores sea la vía más acertada para hacer oposición. Creo que este periódico nos debe a los lectores de toda la vida la actitud más transparente posible. Le agradezco, pues, la rectificación en su sección. El editor de El Nacional perdió ya una excelente oportunidad de rectificar con un honesto editorial luego de haber caído en el mismo error que The New York Times y el periodista Marc Santora. Su nota resultará de lo más reconfortante." Encuentro en mis archivos el escrito de una colega, Arantza Aróstegui, Amiga del Lector, nombre elegido por el periódico La Voz de Galicia para su Defensora del Lector. Hago mías sus palabras: "...siempre nos dicen a los periodistas que criticamos a todo el mundo pero que no aplicamos la misma receta con nosotros mismos. Creo que hacer autocrítica es un sano ejercicio. Rectificar, aparte que es de sabios, según dicen, también ennoblece y es muy necesario en nuestra profesión." [Lucio Segovia, El Nacional, 6 de octubre de 2006].

5 oct. 2006

204. Derecho Romano

Lavapiés por dentro

¡Cuchillo pal César!



Imitando a Roberto Echeto (Cuando sea grande quiero ser un robertoecheto es otro título para su famosa lista) coloco este grafito que me encontré en una pared de Lavapiés: no aguanté la tentación de fotografiarlo y ponerlo aquí, para reflexion de las generaciones futuras... pero mi puto celular no supo ayudarme en mi fiebre echetera, así que pongo la apropiada traducción para alivio de los miopes como yo (también pueden pinchar en la imagen para agrandar):

Al César lo que es del César/Veintitrés puñaladas.

203. I have a dream: Quiero dos premios nóbel

Roger Kornberg ha recibido el Nobel de Química por haber descrito el proceso que permite la transcripción de la información genética contenida en el ADN. Arthur Kornberg, su padre, ganó el Nóbel de medicina en 1959. Esa es la noticia, a mi modo de ver, más importante del día, porque es la que todos deberíamos desear para nuestros propios países. Cuando es posible que dentro de una misma familia la dedicación al estudio se convierta en una constante, quiere decir que las condiciones sociales están dadas para que esa sociedad genere prosperidad en beneficio de todos y de manera expansiva. Porque los talentos en los diferentes oficios no nacen espontáneamente; Johann Sebastian Bach provenía de una familia larga de músicos y José Antonio Ramos Sucre creció a la sombra de varias generaciones de intelectuales en la suya. O, como dice un anuncio que suelen pasar en la televisión aquí en España: si tú lees, ellos leerán. La imagen no puede ser más directa: un señor sentado tomando café mientras pasa las hojas de un libro y a un lado su hija, que lee un libro infantil mientras bebe cola-cao y pasa las hojas a la misma velocidad que su padre. No voy a ser más necio de lo necesario: qué sueño ese el de ver dos premios nóbel venezolanos caminando por las calles de Caracas. ¿De verdad sólo es un sueño?
La educación es el elemento más importante de la sociedad, porque es la articulación hacia el futuro de los descubrimientos del pasado. La Humandiad no estaría donde está sin la ayuda de ese instinto que es el deseo de transmitir los conocimientos. Y, cuando ya ninguno de nosotros esté sobre la tierra, continuaremos en los logros de nuestros genes egoístas. Podemos dormir tranquilos: seguiremos existiendo aunque muramos; y tan sólo quedan 5 mil millones de años para que se le acabe el combustible al sol. hay tiempo para descubrir la manera de alquilar otra casa en el espacio.
Cuidemos celosamente esta que nos han dado, mientras tanto.

4 oct. 2006

202. Gato bravucón

Este gato tan chulo me lo encontré en el blog English Russia, al que me he aficionado desde hace un tiempo, porque va mostrando imágenes de una Rusia diferente, la curiosa, la pos comunismo y, no pocas veces, la miserable. La foto del gato es de un fotógrafo ruso, Dmitriy Konstantinov, que iba a hacerle fotos a la guapa chica pero cuando vio a este curioso gato no perdió la oportunidad de hacerle fotos. Yo escogí a este gatito para meterlo en el cubito que preside este blog. Es que las caras que pone el bicho son de antología. Pinchen, pinchen, pinchen y pinchen la foto de la derecha para que vean de cerca las caras que pone el dichoso gatito... es que a veces nada como tener un gato para conocer los secretos del carácter de los seres vivos.

201. Ten cuidado con lo que deseas...

Hoy El Nacional apunta que Chávez es la primera opción en la intención de voto de los argentinos. Si las elecciones fueran hoy en el país austral, ganaba Chávez seguido de Castro y Morales. Y en un humillante último lugar estaría George Walker. Quizá la estrategia de los argentinos es elegir al presidente de Venezuela para el primer cargo de su país con la esperanza de que no vaya más por allá. Como por Venezuela pasa de vez en cuando... En todo caso, los compatriotas de Jorge Luis Borges y los cronopios no saben lo que dicen, y por su bien ojalá que no les toque esa desgracia nunca. Porque uno esto no se lo desea ni a su peor enemigo. Avisados quedan. Por lo menos son conscientes de que Bush es la (otra) peor opción. Habría que hacer una Misión abre los ojos para todos aquellos en el mundo que, quizá sinceramente (pero no Chomsky, ni Saramago, ni Ramonet, ni Cardenal) creen que Venezuela se ha convertido en jauja y ya no es lo que sigue siendo: la hacienda de unos pocos militarotes que ponen las botas para que las laman los lacayos e intelectuales serviles que in illo tempore ya lamían las suelas de Carlos Andrés Pérez, Blanca Ibáñez y José Antonio Abreu; y que hacen cualquier cosa con tal de que les soben el lomo de sus obrillas mediocres. Son distorsiones de un petróleo alto y un discurso atorrante e infinitamente demagógico.
Ché, después no me vengás con que nadie les advirtió.

3 oct. 2006

200. Por qué (sólo) regalar libros es un triste gesto de ignorancia

En estos días he leído que la estrategia que han elegido en México para aumentar los índices de lectura entre los niños es la de crear bibliotecas en cada escuela y, mejor, en cada aula. El proyecto de bibliotecas de aula y escolares, con un presupuesto de 143 millones de euros, cada año compra una serie de títulos a todas las editoriales que envíen sus libros (después de una rigurosa selección) y los editan a muy bajo costo con la finalidad de abastecer a los estudiantes de esos insustituibles instrumentos tecnológicos que son los libros. Lorenzo Gómez-Morín, hasta hace poco subsecretario de la Secretaría de Educación Pública de México asegura a El País que el proyecto (sin duda pensado para que dé resultados a largo plazo) ha sido muy positivo: "los niños, según los últimos estudios, leen cuatro libros cada año, el doble que sus padres". Supongo que este proyecto permite que los maestros puedan hacer uso de estas bibliotecas para inculcar en sus discípulos el vicio de la lectura y la afición al conocimiento. Y justamente este es el momento más importante de la lectura: ese en el que alguien te estimula, te acompaña, te enseña que el libro no sirve de nada si no lo abres e interactúas con él.
Por eso a mí me parece un despilfarro de dinero y un gesto triste e ignorante de populismo cuando un gobierno lleva libros a una plaza y los regala, sin ocuparse cuál será el destino de esos textos. En un país donde leer no es una costumbre, como Venezuela, regalar un millón de ejemplares mutilados y feos de Don Quijote de la Mancha no sólo es un derroche de recursos (al Estado venezolano esa gracia en particular le costó 1.670.000 dólares), sino un acto perverso: parecen decir "te regalo un libro y te hago creer que imparto cultura, aunque sé que ni tienes las herramientas para leer ese libro que te regalo, porque como mínimo deberías de estar en capacidad de entender el castellano del siglo xvii, ni el sistema educativo de Venezuela te dará las herramientas para que te acerques a ese libro que te regalo. Lo mejor que puedes hacer con él es venderlo. Que fue lo que hizo muchísima gente, según me cuentan.
Y es que regalar libros no acaba con el analfabetismo funcional ni ayuda a inculcar el vicio de la lectura en la población; sin bibliotecas, esto es, sin el lugar donde el individuo se relacione adecuadamente con este delicado instrumento tecnológico que es el libro, parece casi imposible que pueda cumplir su función a cabalidad. El conocimiento de los libros no se obtiene untándose la portada en la cara o calentando el lomo debajo del sobaco. Lo único que vale es sentarse a leer. Todos los demás métodos son inútiles. Por ahora.

¡Este es mi post 200! ¡y seguimos pa'lante!

Yo Tarzán, tú antropólogo

Hace unas semanas dije que no me gustaban los pupitres: me siguen sin gustar. Ayer vi un documental en la 2 de Televisión Española (ese canal cultural que todos dicen ver) sobre la vida en los liceos de este país. En realidad era sobre la vida en dos liceos en Barcelona, así que no estoy seguro de que lo que se haya dicho allí aplique para todos los liceos del país. No era un muy buen documental, sentí que estaba un poco improvisado; tenía poco ángel. Los documentalistas siguieron una técnica ya conocida y que han utilizado varios artistas plásticos en el mundo (entre ellos, mi amiga la fotógrafa Ángela Bonadies, que describe las ciudades con los ojos de sus habitantes): se trata de entregar una cámara a las personas sobre quienes elaboras tu documental o trabajo plástico y dejas que sean ellos los que graben lo que les apetezca. Varias veces durante el desarrollo del programa algunos alumnos cogían una pequeña cámara y grababan su liceo y a sus compañeros, los entrevistaban, etc. Se supone que de esta manera todo iba a ser más espontáneo y, me figuro yo, veraz. No me lo pareció. Combinadas estas experiencias con entrevistas más bien soporíferas a profesores, el conjunto lucía un poco impostado: es decir, todos sabían que estaban haciendo un documental y nadie dijo nada que no pudiera ser pasado en un documental. De hecho, en una de las escenas (honestidad que se agradece a los realizadores), dos chicos discuten porque uno le reprocha al otro su falta de sinceridad a la hora de dar su opinión sobre los profesores. "Pelota", le dice, que es como decir "jalabola" en Venezuela. Me sentí un poco incómodo, también porque antes habían pasado una serie de vergüenza ajena que se llama Mujeres, una especie de mezcla surrealista entre Sex & the city y Aquí no hay quien viva. Para llorar.
Quizá a ese documental le ocurrió lo que una vez le escuché a un antropólogo en Caracas, David Guss: que es inevitable que la presencia del investigador dentro de la comunidad cambie la actitud de esa misma comunidad. Guss contó la historia del antropólogo que todos los años iba a una comunidad en el amazonas en un día determinado, porque justo ese día ellos hacían una fiesta que él estaba interesado en documentar, y se ponían sus mejores ropas, y se pintaban las caras, y preparaban los platos más sabrosos: con el tiempo, se dio cuenta de que repetían el rito precisamente ese día porque era cuando él iba a visitarlos. Como todo el mundo, en esa comunidad se cuidaban de agasajar a la visita lo mejor posible. Es el principio de incertidumbre de Werner Heisenberg aplicado a la vida de los humanos: puedes saber dónde está y el movimiento del objeto, pero no las dos cosas al mismo tiempo, porque una modifica a la otra.
Difícil saber, entonces, qué piensan en verdad los chamos de bachillerato cuando no hay una cámara delante. Porque el mejor antropólogo es el que no se ve.

2 oct. 2006

Amo a las hormigas

Lavapiés por dentro



En 1997 descubrí que mi vocación verdadera era la mirmecología, o sea, el estudio de las hormigas. La revelación me llegó un poco tarde (no son demasiado rápidas mis musas), porque para ese entonces ya tenía casi una década dedicado al estudio y goce de la literatura, así que me he ido conformando con leer lo que hacen los demás. Y eso que cuando estábamos chiquitos, mis hermanos y yo teníamos un club en la casa cuya única prueba para entrar en él era aguantar descalzo sobre alguno de los hormigueros enormes que había en el patio de la casa adonde nos acabábamos de mudar. Yo nunca resistía demasiado, porque las hormigas eran rojas, microscópicas y picaban durísimo. Ya grande (ya viejo), el libro que me sirvió de revelación en este camino a Damasco de tercera clase fue Viaje a las hormigas, de Bert Hölldobler y Edward Wilson, dos que sí habían podido cumplir su sueño de pasar la vida agachados jurungando a estos diminutos, feroces y eficientes seres. Según sus propias palabras, las hormigas son tan peleonas y territoriales que si tuvieran bombas atómicas, el mundo duraría una semana. No sé yo por qué esto me habla también de ciertos políticos del imperio y de las coaliciones ñángaras y decimonónicas del siglo xxi. En todo caso, las pequeñas hormigas que, sumadas todas -son como un trillón-, pesan lo mismo que todos los seres humanos, que somos como 6 mil millones, han sido, junto con los gatos, uno de mis animales preferidos. Sólo que ellas está mucho más distribuidas por el mundo, y casi no hay lugar de la tierra donde uno no se tropiece con sus mandíbulas levantadas y dispuestas a hacer trizas la cabeza del que revire. Otra mirmecóloga célebre, Charlotte Sleigh, difiere y refuta la fama de peleonas que sus colegas les han endilgado, y en Ant rompe una lanza a su favor: las hormigas no andan buscando matarse con las vecinas, su finalidad más importante es la de buscar comida, porque son trabajadoras y grupales. Sólo que se atraviesan otras y luego pasa lo que pasa. Es interesantísimo leer esta teoría feminista de la mirmecología que, creo, quizá se acerque más a la verdad. Habrá que ver de nuevos Ants a ver qué dice Woody Allen. Lo que no he descubierto todavía es cuál es el papel que juegan los bachacos, esos culones de grandes mandíbulas cuya mordida no duele pero que son capaces de levantar una hoja del tamaño -para ellos- de un edificio. Hoy, estas hormigas dibujadas en una pared de Lavapiés me han recordado que a veces la vocación es un llamado que se puede ignorar -y seguir tan campantes. Las hormigas lo perdonan todo.
Por algo Buñuel las metió en el cásting.